El amor propio en la era de TikTok: ¿empoderamiento o expectativas distorsionadas?

Comparte:
TikTok es la plataforma que marca tendencias, pero ¿qué sucede cuando la autoestima se mide a través de filtros e ideales inalcanzables? Descubramos cómo las tendencias virales están remodelando nuestra percepción del cuerpo y del amor propio.

¿Las plataformas digitales como tik tok distorsionan la realidad o mejoran la conciencia?

Por Susanna Salamone
Mentor: Paulo Lima

traducción: Sofia Lima

Febrero, el mes del amor, nos invita inevitablemente a reflexionar sobre este sentimiento. Sin embargo, a menudo tendemos a ver el amor como algo dependiente de la presencia de los demás, olvidando que una de sus formas más puras es el amor hacia uno mismo. En los últimos años, este tema se ha vuelto central, especialmente entre los más jóvenes, gracias en parte al mundo digital. Por un lado, las redes sociales han ofrecido espacios de intercambio y crecimiento; por otro, han amplificado expectativas poco realistas, convirtiendo la autoestima en un ideal estético difícil de alcanzar.

La evolución del amor propio: entre bienestar y apariencia

El concepto de amor propio ha cobrado cada vez más importancia en los últimos años, convirtiéndose en una especie de mantra de bienestar psicológico. Las personas son cada vez más conscientes de la importancia de cuidarse, no solo físicamente, sino también mental y emocionalmente. Sin embargo, la llegada de plataformas como TikTok ha transformado esta búsqueda del bienestar, poniendo muchas veces en el centro la apariencia y la comparación.

Las definiciones tradicionales del amor propio, que incluían el autocuidado, la aceptación de las propias imperfecciones y el crecimiento personal, poco a poco se han fusionado con nuevas formas de estética viral, donde la belleza se vuelve protagonista y la aprobación digital, determinante.

#Clean Girls y otras tendencias tóxicas

Con 1.600 millones de usuarios en todo el mundo, TikTok es una de las plataformas más influyentes y un terreno fértil para la creación de tendencias virales. Entre las más populares están las del mundo beauty: skincare, consejos de maquillaje o fitness, o simplemente rutinas diarias para inspirarse. Sin embargo, detrás de la aparente utilidad e inocencia de muchas de ellas, existe un lado oscuro y preocupante: la búsqueda obsesiva de una perfección inalcanzable.

De la exageración de rutinas saludables y la belleza minimalista nace, por ejemplo, la tendencia de las Clean Girls, un ideal de vida sin imperfecciones en ningún aspecto. Lo que parece un propósito sano de adoptar buenos hábitos se vuelve tóxico cuando excluye a quienes no encajan en esta visión. Vivir de manera “clean”, de hecho, supone que quienes no lo hacen son “messy” (desordenados) y están equivocados, afectando gravemente la autoestima, especialmente de los más jóvenes.

En Italia, el 60% de los usuarios de TikTok tienen entre 16 y 24 años, y la edad sigue disminuyendo, como lo demuestra el fenómeno de las Sephora Kids, niñas de entre 8 y 10 años que ya promueven rutinas de skincare anti-edad.

Seguir estas tendencias puede tener un impacto psicológico profundo, generando frustración y ansiedad entre los jóvenes, que se sienten constantemente presionados para cumplir con estándares de belleza irreales, demonizando lo natural, como el envejecimiento o las pequeñas imperfecciones.

El lado positivo de TikTok

A pesar de sus aspectos más problemáticos, es justo reconocerle también algunos méritos a TikTok. Y, de hecho, no son pocos. Para bien o para mal, TikTok ha creado un espacio de intercambio, donde también es posible promover la positividad y la aceptación. Hashtags como #BodyPositivity, #NoFilter y #SelfLove han generado una red de apoyo entre quienes se sienten excluidos de los estándares tradicionales de belleza, celebrando la diversidad de cuerpos y etnias.

En un mundo basado en la apariencia, la autenticidad está ganando cada vez más espacio, y TikTok, o al menos su lado positivo, logra cumplir una tarea extremadamente difícil: hacer que las personas se sientan comprendidas. Ver a otros usuarios compartir sus inseguridades y recibir apoyo ayuda a cuestionar los propios “defectos”, fomentando una visión más saludable de la autoestima.

Encontrar un equilibrio entre la vida real y las redes sociales

Al final, como con todo lo que concierne al mundo digital, la clave está en encontrar un equilibrio. Es necesario volver a una definición sana del autocuidado, aprendiendo a convivir con nuestras imperfecciones. El amor propio no debe definirse solo por lo que vemos en las redes sociales, sino reflejar un equilibrio entre la vida real y el mundo digital.

Si bien la plataforma ofrece oportunidades de expresión y apoyo, es fundamental educar a las nuevas generaciones en un uso consciente de las redes sociales. Enseñarles a distinguir entre lo auténtico y lo filtrado es esencial para preservar una autoestima saludable.

TikTok puede convertirse en una herramienta de empoderamiento, pero solo si aprendemos a usarla con conciencia, evitando caer en la trampa de los ideales inalcanzables.

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

plugins premium WordPress