Alaskan Malamute: un viaje al criadero de Javier Fernando Roman

Por Elisabetta Carollo
Mentoría Ilaria Bionda
Traducción Sofia Lima
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Los criaderos de perros representan una realidad compleja y fascinante. Tuvimos la oportunidad de profundizar en su funcionamiento y características con el criador español Javier Fernando Roman.

Por Elisabetta Carollo
Mentora: Ilaria Bionda
Traductora: Sofia Lima

Todo criadero de perros que se precie tiene la misión de preservar las características distintivas de una raza en particular, comenzando con una cuidadosa selección genética de los progenitores, que en primer lugar deben estar sometidos a pruebas y estar libres de enfermedades genéticas hereditarias. Además, su físico y temperamento deben representar los estándares de la raza, resaltando sus peculiaridades, como la pastoreo, la caza o el tiro de trineo.

La memoria de raza

La memoria de raza en los perros es el conjunto de características y comportamientos innatos transmitidos genéticamente. Cada raza conserva inclinaciones específicas: los Border Collie, por ejemplo, agrupan animales gracias a su instinto de pastoreo; los Retriever, como el Labrador, recuperan objetos con naturalidad; los Setter y los Pointer destacan en la caza al detectar presas.

Javier Fernando Roman es un criador que, con compromiso y dedicación, garantiza a sus perros no solo una selección cuidadosa y respetuosa de las características de la raza, sino también un proceso de crecimiento que valora su bienestar físico y psicológico. Los perros de su criadero llevan una vida extraordinaria: sana, equilibrada y llena de actividades estimulantes realizadas principalmente en manada, inmersos en la naturaleza virgen de Extremadura, en España. Allí, entre amplios espacios verdes e interacciones sociales adecuadas con sus congéneres y con animales de otras especies, cada Alaskan Malamute tiene la oportunidad de expresar al máximo sus características innatas, viviendo en un entorno que, aunque no es su hábitat original, está diseñado para satisfacer plenamente sus necesidades naturales y garantizarles una vida plena y en armonía con su naturaleza.

Javier nos abrió las puertas de su criadero, contándonos con pasión las muchas actividades que realiza a diario con sus perros. Cada momento está diseñado para respetar y valorar la naturaleza y las características innatas de cada animal. Este compromiso no solo garantiza el bienestar físico y psicológico de los perros, sino que también representa un ejemplo de cría consciente, donde el amor por la raza y la dedicación se combinan para ofrecerles una vida verdaderamente extraordinaria y satisfactoria.

Javier, ¿cuándo decidiste convertirte en criador de Alaskan Malamute?

Decidí comenzar esta aventura hace unos cuatro o cinco años, aunque no tenía claro a dónde me llevaría. Mi idea era empezar con una o dos hembras de Alaskan Malamute, conocer la raza más de cerca y, poco a poco, ver cómo evolucionaba todo. Me interesaba especialmente practicar el mushing (excursiones con perros de trineo) con una manada de Malamutes. La cría es solo una parte del proceso, aunque lo que tenía claro era que quería hacerlo bien, realizando radiografías de cadera y codos y todas las demás pruebas necesarias para descartar posibles enfermedades hereditarias en los perros. Los tres pilares sobre los que se basa nuestro modelo de cría, en orden de importancia, son salud, funcionalidad y belleza.

¿Cómo nació tu pasión por esta raza?

Desde niño me encantaba ver los trineos en la televisión, siempre me han apasionado los animales, especialmente los perros y los caballos. El Alaskan Malamute siempre ha sido una de las razas que más ha llamado mi atención y, una vez que tuve a Jenna y Balto, me enamoré perdidamente de ellos.

¿Qué la diferencia de otras razas?

Creo que es difícil definirlo porque, en realidad, al ser perros nórdicos y primitivos, tienen características muy similares a otras razas del mismo grupo. Para mí, lo más hermoso es la dualidad que los distingue: en casa son nobles, dulces, juguetones y afectuosos, pero en el campo son salvajes e instintivos.

¿En qué se diferencia tu criadero de otros?

Existen excelentes criadores, especialmente a nivel internacional y en los países nórdicos. Lo que creo que nos distingue de los demás es nuestra forma de hacer las cosas, con el corazón, simplemente porque nos gusta y nos divierte. Brindamos a nuestros cachorros una vida natural y conectada con el entorno: son criados en manada, lo que les ayuda a mejorar sus habilidades sociales desde sus primeros contactos con otros perros. Como resultado, son seguros de sí mismos y saben resolver conflictos con facilidad.

Háblanos sobre tu concepto de “bienestar animal”.

Para nosotros, el bienestar animal se puede dividir en dos grandes áreas interconectadas: el bienestar físico y el bienestar psicológico.

El bienestar físico comienza con la selección de cachorros de criadores que realicen pruebas genéticas en sus perros, o realizando nosotros mismos dichas pruebas para confirmar la ausencia de enfermedades genéticas. Con esto quiero decir que el primer paso es elegir el criador ideal para obtener un cachorro sano. Otros factores esenciales son proporcionar a los perros una dieta saludable, seguir un plan de vacunación adecuado y garantizar una buena dosis de ejercicio físico. El ejercicio físico está estrechamente ligado al bienestar del perro, ya que le permite estar sano, fuerte y equilibrado. Cuando hablo de ejercicio, me refiero a diferentes actividades, desde paseos en la naturaleza hasta sesiones de mushing o tracking con perros de caza. En resumen, es importante tener en cuenta la actividad para la que la raza fue originalmente utilizada, ya que está impresa en el ADN de nuestros perros.

El bienestar psicológico está estrechamente relacionado con el ejercicio físico, la estimulación y la realización de actividades de forma activa y diaria. Es importante no limitarse únicamente a los paseos en el parque para que el perro haga sus necesidades, eso no cuenta. Por supuesto, el aspecto emocional también es muy importante: dar afecto a nuestros perros y generar confianza en ellos y en nosotros mismos es fundamental.

¿Cuánto tiempo pasas con tus perros y qué actividades realizan juntos?

Intento pasar gran parte de la mañana y toda la tarde con ellos. Hacemos caminatas por el campo, nos acompañan en nuestros paseos a caballo y practicamos mushing. Además, los tenemos con nosotros en nuestras actividades diarias o cuando pasamos el día en el campo.

¿Cuáles son tus planes para el futuro?

Me gustaría tener un criadero con un máximo de 12-14 Malamutes, formar un buen equipo de mushing y participar en algunas competiciones. Por lo demás, solo espero poder seguir compartiendo mi vida con mi familia, mi pareja y mis perros.

¿Crees que un aumento en el número de perros en tu criadero podría afectar negativamente el tiempo que les dedicas y su calidad de vida?

Esa es una gran pregunta. Podría ser así si los perros no estuvieran correctamente socializados. Si no hubiera una integración adecuada, nos veríamos obligados a dividir el tiempo que pasamos con cada uno. Para evitar esto, salimos con toda la manada con frecuencia y, dentro de ella, se ha establecido una jerarquía correcta que la hace perfectamente cohesionada. No hay problemas entre miembros del mismo sexo ni entre machos y hembras, por lo que podemos disfrutar juntos de paseos y otras actividades. Nuestra prioridad, incluso con un aumento en el número de perros, seguirá siendo garantizar una integración adecuada para que todos formen parte de una maravillosa y unida manada que, esperamos, pueda seguir realizando muchas actividades juntos.

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