COP29: Financiación climática insuficiente y las necesidades del Sur Global

Por Maddalena Volcan
Traducción Monise Berno
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El Día de la Financiación Climática en la COP29 destacó las dificultades que enfrentan los países en desarrollo para acceder a los fondos necesarios para abordar la crisis climática. Los representantes subrayaron la importancia de soluciones sostenibles adaptadas a los contextos locales, evitando la creación de nueva deuda. 

El jueves, en el Día de la Financiación de la COP29, se celebró un diálogo de alto nivel en Bakú sobre las necesidades financieras de los países en desarrollo.

El panel abordó el tema crucial de la financiación climática, explorando la situación de los países más vulnerables y las soluciones necesarias para enfrentar la crisis climática. Con un diálogo entre países de diversas áreas geográficas, incluyendo Tonga, Maldivas, Uganda, San Cristóbal y Nieves, y Colombia, se discutieron los problemas críticos de la financiación climática en el Sur Global y la necesidad de involucrar a actores relevantes, desde instituciones financieras internacionales hasta empresas privadas, para avanzar hacia una economía de bajas emisiones y construir un futuro más sostenible.

Discurso de la presidenta de la COP16 sobre biodiversidad

La Ministra de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia y Presidenta de la COP16 sobre Biodiversidad en Cali, Susana Muhamed, enfatizó la necesidad de una transición de toda la economía, no solo en los sectores de clima y energía.

“Necesitamos economías resilientes al clima que valoren la biodiversidad, los ecosistemas y las comunidades,” subrayó Susana Muhamed. “Si no hacemos esto ahora, en 15 años las economías colapsarán.”

Para construir economías resilientes al colapso climático es fundamental el acceso y la movilización de financiamiento climático: hasta la fecha, el apoyo multilateral sigue siendo insuficiente ante la magnitud del desafío.

“Desafortunadamente, sigue siendo estable el hecho de que de toda la financiación climática movilizada internacionalmente cada año, solo el 0,2% se destina a inversiones y proyectos para los Estados Insulares Pequeños (SIDS), los más frágiles del mundo, que según estimaciones de la ONU deberían recibir al menos cinco veces más,” declaró la Ministra colombiana.

Para crear una economía sostenible para nuestro Planeta, es necesario contar con flujos financieros estables y fondos suficientes para cubrir las pérdidas, los daños y apoyar a las víctimas de los desastres climáticos.

Financiación en los países vulnerables del mundo

Tonga, un estado insular en Polinesia, tiene una economía basada en la agricultura, la pesca y el turismo, y, como explica el Ministro de Finanzas Tiofilusi Tueti, se encuentra en la primera línea del cambio climático. El país está desarrollando políticas presupuestarias que aborden las vulnerabilidades de la nación, la resiliencia climática y el desarrollo económico. En este contexto, la financiación climática es una tabla de salvación para los medios de vida de las personas y la prosperidad de las comunidades insulares pequeñas. Según el Ministro Tueti, necesitamos trabajar colectivamente para construir caminos que permitan un acceso directo y simplificado a la financiación climática y soluciones financieras adaptadas a las realidades locales.

También en el archipiélago del Océano Índico, Ali Shareef, Enviado Especial para el Clima de las Maldivas, lidera los esfuerzos del país para promover la cooperación regional en la lucha contra el cambio climático. A pesar de la urgencia de la situación, acceder a fondos internacionales para apoyar estas iniciativas es complejo. Para superar este desafío, es fundamental contar con modelos de financiación innovadores que combinen la inversión del sector privado con la ayuda internacional. ¿Cómo integrar las subvenciones internacionales con el sector privado? Junto al Banco Mundial, las Maldivas están considerando ofrecer garantías para mitigar los riesgos percibidos por el sector privado, haciendo que la inversión sea más atractiva también para este sector.

Uganda también está encontrando complicado acceder a los fondos necesarios para abordar la crisis climática. Como dice la Ministra de Medio Ambiente de Uganda, Beatrice Atim Odwong, entre 2018 y 2023, Uganda recibió fondos climáticos que representaron solo el 11% de las necesidades climáticas estimadas. La financiación es una prioridad para reducir el riesgo de desastres climáticos, construir infraestructuras resilientes y hacer que las políticas prioricen proyectos de adaptación y mitigación. Beatrice Odwong enfatiza la necesidad de cerrar la brecha financiera y que los países de la ONU hagan más para mejorar la cooperación financiera multilateral.

El Sur Global y la Deuda Financiera

“La financiación climática no puede ser en forma de deuda: de lo contrario, algunos países se encontrarán atrapados en un ciclo perpetuo entre deuda y respuesta, deuda y respuesta.” Así comienza Joyelle Clarke, Ministra de Desarrollo Sostenible, Medio Ambiente y Empoderamiento de la Comunidad de las Islas Saint Kitts y Nevis, ubicadas en América Central. Los países más vulnerables necesitan una respuesta climática inmediata que proporcione protección social y no empobreza la economía del país. Es necesario un sistema financiero que pause la deuda para que las naciones puedan seguir creciendo y desarrollándose incluso en medio de una emergencia climática, particularmente en regiones como el Caribe, que a menudo se ven afectadas por huracanes y emergencias ambientales.

COP29 y la financiación climática: un llamado urgente

El diálogo de alto nivel sobre financiación climática en la COP29 subrayó la profunda desigualdad en el acceso a los fondos necesarios para abordar la crisis climática. Los países en desarrollo, particularmente las pequeñas islas y las naciones menos desarrolladas, enfrentan desastres climáticos cada vez más frecuentes e intensos a pesar de haber contribuido poco al calentamiento global. Este es un tema clave para la COP29, que será el escenario de negociaciones sobre el Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado (NCQG), la nueva meta destinada a superar el anterior techo mínimo de 100 mil millones de dólares en financiación anual para adaptación y mitigación establecido en el pasado.

La financiación climática es un tema clave para los países que carecen de los recursos para remediar emergencias ambientales y construir infraestructuras duraderas y robustas. El tema de la financiación climática se convierte así en un juego abierto, con los países desarrollados, que tienen mayores recursos económicos y son históricamente responsables del calentamiento global y la crisis climática, por un lado; y los países en desarrollo, que están pagando el precio de una situación que no causaron, sin tener siquiera los recursos para enfrentarse a ella, por el otro.

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