El 1 de diciembre es el Día Mundial de la Lucha contra el Sida. Un día dedicado a concienciar sobre la epidemia mundial de sida debida a la propagación del virus VIH. Un virus que se transmite a través de sangre infectada, relaciones sexuales sin protección y de una madre a sus hijos durante el embarazo, el parto o la lactancia y que provoca una inmunodeficiencia no reversible y mortal, el sida.
Pero aunque todavía no existe una cura definitiva para el sida, hoy en día la seropositividad ya no es una sentencia de muerte. Gracias a los medicamentos antirretrovirales, muchos seropositivos viven una larga vida sin síntomas. Además, en los últimos años se han producido importantes avances, y nos gustaría presentarles dos de ellos.
U=U
U=U, “Undetectable equals Untransmittable”, significa «Indetectable igual a Intransmisible». Significa que una persona seropositiva, pero que no tiene carga viral en la sangre, es decir, que no hay rastro del virus del VIH ni de anticuerpos en su análisis de sangre, no puede transmitir el virus a otras personas. La carga viral no transmisible se consigue y se mantiene mediante la terapia antirretrovírica, tomando fármacos que bloquean la replicación del virus en el organismo.
U=U implica dos cosas fundamentales. La primera es la tranquilidad. La tranquilidad de poder tener relaciones sexuales sin protección, de dar a luz y amamantar a los hijos, de no tener que temer que otras personas entren en contacto con la propia sangre, por ejemplo en caso de accidentes o lesiones. Pero también la tranquilidad de tener la misma esperanza de vida que una persona seronegativa, porque la terapia antirretrovírica amplía enormemente el intervalo entre la infección por VIH y la aparición del sida. O, como dice una campaña en las redes sociales llevada a cabo por diez asociaciones italianas, U=U significa que cometer un error se convierte en algo imposible, porque el riesgo de transmitir el virus es cero.

La importancia de las pruebas del VIH
La segunda implicación de U=U es la importancia de las pruebas del VIH. La terapia antirretrovírica es más eficaz si se inicia inmediatamente. Por ello, es esencial someterse periódicamente a las pruebas del VIH, para conocer el estado serológico de cada uno.
Las pruebas del VIH no detectan la presencia del virus en sí, sino parte de él, como ciertas proteínas, o los anticuerpos y antígenos que el cuerpo humano produce contra el virus. Por lo tanto, no es posible realizar la prueba inmediatamente después de los denominados comportamientos de riesgo (relaciones sexuales sin protección o contacto con la sangre de una persona desconocida). Dependiendo del tipo de prueba utilizada, hay que esperar entre 40 y 90 días antes de poder someterse a la prueba.
Es importante saber que la prueba sólo se hace con el consentimiento explícito de la persona, que siempre es anónima, a menudo gratuita, y que no se necesita receta médica para realizarla. Para someterse a la prueba del VIH, basta con ponerse en contacto con el médico o con un centro o servicio especializado. Además de los análisis de sangre que se realizan extrayendo una muestra de sangre, también existen pruebas rápidas que pueden realizarse en la saliva o en una gota de sangre pinchada en el dedo. Pueden adquirirse en farmacias y administrarse de forma independiente. Aquí encontrará más información sobre las pruebas del VIH. Y aquí encontrará un mapa que muestra dónde puede hacerse la prueba en toda Europa.
Pero también es importante que las personas seropositivas comprueben periódicamente su carga vírica para ajustar su terapia antirretrovírica.
PrEP e PEP
El segundo avance importante es la introducción de fármacos que pueden prevenir una infección incluso en caso de comportamiento de riesgo.
La profilaxis preexposición (PPrE) es un fármaco que debe tomarse antes de un posible comportamiento de riesgo. Todas las personas seronegativas pueden tomar la PrEP, independientemente de su orientación sexual, sexo y género.
Hay dos formas de tomar la PrEP. La PrEP diaria se toma todos los días y protege 24 horas al día, 7 días a la semana. Para ser eficaz, la PrEP diaria debe tomarse 7 días antes de una posible conducta de riesgo y puede interrumpirse entre 2 y 7 días después de la misma. La ventaja de la PrEP diaria reside en que después no es necesario planificar la toma. Este no es el caso de la PrEP puntual o según la necesidad. Sólo debe tomarse cuando sea necesario y es adecuada para las personas que no mantienen relaciones sexuales de forma habitual o que pueden planificar muy bien las conductas de riesgo. Dependiendo del plan, existen varias pautas para tomarla.
La PrEP es un medicamento y debe ser recetada por un infectólogo. Está reembolsada por el sistema nacional de salud y, por tanto, es gratuita, aunque no todas las regiones la han implantado ya de forma gratuita. Las personas que toman la PrEP deben someterse a una revisión renal y a pruebas de detección de enfermedades de transmisión sexual cada 3-6 meses. Existen centros especiales de PrEP. La lista puede consultarse aquí.

La profilaxis postexposición (PPE) son medicamentos de emergencia que deben tomarse después de un contacto de riesgo. Si desea tomar PEP, debe acudir al servicio de urgencias de un hospital que tenga un departamento de enfermedades infecciosas y hablar con un infectólogo. Es importante hacerlo en los dos días siguientes al contacto de riesgo. La PPE también es gratuita y debe tomarse durante 28 días, a los que seguirá una prueba del VIH. Más información sobre la PPE.
Aún no se ha acabado
Aunque U=U, la PrEP y la PEP son hitos importantes y positivos, el VIH y el sida siguen siendo una amenaza real para la vida y el bienestar de muchas personas en todo el mundo. Por eso es importante tomárselos en serio e intentar protegerse de todas las formas posibles. Además, todavía hay estigmas y prejuicios que combatir en torno al VIH y el sida.
