Por: Paula Alejandra Gutiérrez Baquero
Los fondos públicos que financian los proyectos de electrificación rural en Colombia por lo general invierten solo en infraestructura y equipos, mientras que los desarrolladores no encuentran incentivos para operar y mantener los proyectos. Como consecuencia, las comunidades terminan adquiriendo la responsabilidad, y la mayoría de las veces no cuentan ni con la capacidad técnica ni con la capacidad económica suficiente para encargarse del tema, como se puede observar en la siguiente imagen.
Figura 1
Imagen de la calidad de las viviendas de la comunidad
Nota. La imagen representa el tipo de construcciones de la comunidad. Tomado del proyecto “IMPLEMENTACIÓN PLANTA SOLAR FOTOVOLTAICA CON ACUMULACIÓN EN BATERÍAS EN LA COMUNIDAD BELÉN DE TAPARAL DEL MUNICIPIO DE BAJO BAUDÓ”.
¿Debería el Gobierno establecer zonas de concesión a algunas empresas privadas, públicas o mixtas para que administren, operen y mantengan los proyectos que ya han sido ejecutados y que vienen en camino?, ¿qué otras alternativas existen?
El Gobierno Nacional podría apostarle a cuatro temas fundamentales. El primero, establecer zonas de concesión a algunas empresas privadas, públicas o mixtas para que administren, operen y mantengan los proyectos que ya han sido ejecutados y que vienen en camino. Lo anterior con el objetivo de que sea rentable para el sector esta tarea a y través de la figura de economías de escala. De lo contrario, las inversiones previas por electrificar las zonas rurales del país se perderán y las poblaciones ya electrificadas se quedarán nuevamente sin este servicio si no se actúa a tiempo.
En segundo lugar, también podría priorizar aquellos proyectos que aumenten los ingresos o la disponibilidad a pagar de los usuarios, ya que esto permitiría ir eliminando con el tiempo la alta dependencia de recursos del Estado hacia estos usuarios. Tercero, sería eficiente realizar un estudio que permita concluir cuales son los subsidios óptimos que realmente necesitan las comunidades, aprovechando que ya se cuenta con una amplia caracterización socioeconómica de los Planes de Energización Rural Sostenible (PERS) en el país.
Por otro lado, se necesitaría que desde la Metodología General Ajustada y las diferentes metodologías de presentación, formulación y evaluación de proyectos, supeditado a la fuente de financiación a la cual se aplique, se exijan los estudios de administración y gerencia de este tipo de proyectos.
Y finalmente, se encuentra con que “no existe una metodología unificada de formulación, evaluación, priorización y estructuración de proyectos” (BID & Departamento Nacional de Planeación, 2017). Por ejemplo, para la viabilización de proyectos del programa Todos Somos Pazcífico se utiliza la “Guía metodológica para la viabilización de proyectos de energía para el plan Todos Somos Pazcífico”.
Mientras que por su parte, la UPME cuenta con:
– Guía de Presentación de Proyectos de Energía y Gas
– Guía para la formulación y presentación de proyectos a los fondos FAER, FAZNI, FNR, FECF y programa PRONE”
– Manual guía para la formulación, presentación y registro de proyectos, para acceder a los recursos del fondo de apoyo financiero para la energización de las zonas no interconectadas – FAZNI
– Guía para la elaboración de un plan de energización rural sostenible
Por tal motivo, se propone unificar las metodologías de evaluación de proyectos, independiente de la fuente de financiación a la que las entidades territoriales apliquen. Bibliografía
– BID & DNP. (2017). Consultoría para apoyo en Asociaciones Público Privadas – APP- para Zonas No Interconectadas.
– Futuro Solar. (2019). Implementación planta solar fotovoltaica con acumulación en baterías en la comunidad Belén de Taparral del municipio Bajo Baudó
Texto tomado de mi proyecto de grado de la Maestría en Economía Aplicada: “Metodología de Evaluación de Beneficios para proyectos de electrificación rural en Zonas No Interconectadas (ZNI)”.
Presentado por: Paula Alejandra Gutiérrez Baquero
Asesorado por: Raúl Castro Rodríguez.