Bogotá declara emergencia climática

Por: Santiago Aldana R. (Colombia)

Luego de varios meses de construcción y debate, el Concejo de Bogotá aprobó el proyecto de acuerdo que declara la emergencia climática en la ciudad. Este hecho es histórico para el país en el reconocimiento de la crisis climática en una de las ciudades, que de acuerdo al IDEAM, es una de las más vulnerables frente al cambio climático en Colombia.

Este proyecto consta de 11 artículos, en los cuales establece 10 mandatos y 40 estrategias que deben seguir la actual y las dos siguientes administraciones para cumplir las metas climáticas de aquí al 2030. Este proyecto tiene como propósito i) reducir la vulnerabilidad frente a la emergencia climática, ii) fortalecer las capacidades para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, iii) profundizar la transición de los combustibles fósiles hacia energías renovables, iv) aumentar la resiliencia y capacidad de adaptación y v) avanzar hacia una gobernanza y justicia climática local, regional, nacional y global.

Este último propósito es de valioso interés para la normatividad nacional, debido a que es el primer intento legislativo y de política pública en abordar los conceptos de justicia y gobernanza climática, los cuales son definidos en el acuerdo.

El proyecto que está pendiente a la firma de la actual alcaldesa, fue apoyado por más de 100 organizaciones locales, en las cuales suscribió la Agencia Joven de Noticias en español; en el reconocimiento de la necesidad de impulsar estos procesos de incidencia de parte de las juventudes de Latinoamérica en cada uno de sus territorios.

Solicitud de más de 100 organizaciones locales solicitando al Concejo de Bogotá declarar emergencia climática. Fuente: (Emergencia climática YA,2020)

Como lo mencionó la actual Secretaría de Ambiente de Bogotá, “esta decisión llega en un momento adecuado”, en especial con el mensaje de urgencia que ha enviado el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, sus siglas en inglés), el cual ha resaltado la necesidad de reducir en un 45% las emisiones de GEI de aquí al 2030 para evitar llegar a un aumento de temperatura superior a 1,5°C.

A la fecha, son 1.296 gobiernos nacionales y locales de diferentes partes el mundo que han declarado emergencia climática, lo cual representan aproximadamente 807.509.206 de personas, que corresponde al 10,69% de la población mundial. Entre estos se destaca la declaración de ciudades como Londres, Quebec, Los Ángeles, Nueva York y Barcelona.

Bogotá, con una población cercana a los 8 millones de habitantes da ejemplo a otros territorios nacionales y propone nuevos enfoques de cómo abordar la crisis climática. Entre lo decretado en el proyecto de acuerdo, se resalta sus mandatos y acciones, las cuales cuentan con un aborde sistémico y participativo, como:

  • Implementar medidas en adaptación y mitigación con enfoque en asuntos de derechos humanos
  • Orientar el ordenamiento alrededor de los cuerpos hídricos y de los ecosistemas estratégicos de la ciudad
  • Implementar medidas de adaptación a través de obras de construcción
  • Fortalecer la conectividad de ecosistemas estratégicos
  • Promocionar la producción local y agroecológica
  • Apostar por circuitos asociativos entre campesinos y la conformación de huertas orgánicas y sistemas de alimentación en edificaciones y espacios abiertos de zonas urbanas y rurales
  • Promover el consumo de productos de origen vegetal en colegios distritales
  • Adoptar medidas que permita sustituir el uso de combustibles fósiles con el fin de disminuir en un 50% las emisiones de GEI al 2030
  • Mejorar infraestructura para modelos de movilidad sostenibles (vías libres de diésel)
  • Prohibir la adquisición desde el 2022 flota de transporte público que usen combustibles fósiles
  • Formular una estrategia de descentralización de la energía a través de fuentes renovables que garanticen una resiliencia y equidad energética
  • Desincentivar inversión de la empresa distrital de energía en proyectos de combustibles fósiles
  • Formular de incentivos tributarios distritales para empresas con el fin de reducir sus GEI
  • Apostar por construir hospitales verdes y generar pedagogía en emergencia climática respecto a sus impactos en salud pública
  • Declarar la celebración del “Día distrital sin consumo de carne” cada año,
  • Formular pactos con diferentes actores para la implementación de propuestas de reducción de residuos sólidos a gran escala,
  • No extender la vida útil de relleno sanitario principal de la ciudad
  • Promocionar sistemas de economía solidaria y resilientes, con especial énfasis con mujeres cabeza de hogar y jóvenes que ni estudian ni trabajan
  • Fortalecer la participación en el sistema de gestión de riesgo y cambio climático
  • Implementar mecanismo de rendición de cuentas de los recursos del fondo del Sisclima
  • Fomentar contenidos pedagógicos, para resignificar la relación del humano con la naturaleza
  • Diseñar un centro de modelación y de monitoreo en asuntos climáticos
  • Crear plataformas de investigación e información sobre cambio climático
  • Incentivar la creación de veedurías ciudadanas en asuntos climáticos,
  • Otros.

De las 40 medidas que define el proyecto de acuerdo y con su aprobación, ha generado discusión la medida que establece decretar el “Día distrital sin consumo de carne”. Al respecto, varios gremios del sector ganadero nacional se han pronunciado, distorsionando lo decretado y suponiendo que consiste en un día en el que se prohíbe el consumo de carne. A pesar de esto, varios ambientalistas en redes sociales han apoyado estas discusiones para reflexionar sobre las nuevas formas de relacionarnos con la naturaleza, el costo beneficios de este tipo de medidas y deconstruir prácticas que nos tienen hoy en una crisis climática.

Paralelamente, se siguen dando las discusiones sobre este tema a nivel nacional. Varias ciudades también han propuesto declarar emergencia climática, además, el Gobierno nacional se encuentra actualizando los compromisos climáticos frente a lo dispuesto en el Acuerdo de París y formulando la Estrategia de Carbono Neutralidad para el 2050. No obstante, si bien estos últimos esfuerzos son cruciales para la acción climática nacional, varias organizaciones de la sociedad civil se han pronunciado sobre la escasa participación en la formulación de estas dos políticas de orden nacional y su carencia en el reconocimiento del sentido de urgencia de la crisis y la necesidad de garantizar gobernanza y justicia climática (Ver declaratoria de Voces por el clima frente a la NDC).

Se espera que este acto sea ejemplo para otros territorios. El Acuerdo de París es apenas uno de los esfuerzos internacionales para poner de acuerdo al mundo en una misma meta y el reconocer que estamos en crisis. Ahora se necesita trasladar este propósito con las comunidades y los territorios bajo principios de equidad, justicia, resiliencia y gobernanza climática.

Conoce más de esta iniciativa:

Fotografía por: Santiago Aldana (2020)

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