Huertas urbanas, ¿qué son y para qué sirven?

Por Emilia Trentacoste y Santiago Campeni (Argentina)

Las huertas urbanas surgen por la necesidad de vivir de algo propio, en épocas en las que las personas tenían que, de alguna manera, asegurarse alimento. Actualmente, las huertas urbanas son una gran manera de desconectarse de la realidad consumista y contaminante. Son una opción para relacionarse íntimamente con la naturaleza viviendo en grandes ciudades. Las personas disfrutan de cuidar y ver crecer sus propios alimentos, buscando siempre la manera de mejorarlos y adaptarlos al gusto propio. 

Mundialmente, se están buscando maneras de reducir la contaminación ambiental. Desde utilizar más el transporte público hasta el reciclado de plásticos armando eco-botellas. Una buena manera de aportar a estas acciones es con la construcción de una huerta urbana propia. El cultivo de plantas, ya sean vegetales, árboles frutales o de cualquier tipo, ayuda a reducir el dióxido de carbono presente en el medio ambiente. Uno se preguntará, ¿Cómo puede una pequeña huerta en el balcón de mi departamento ayudar de esa manera? La respuesta está en que si todos, o la mayoría de nosotros, aportáramos con esta pequeña acción, serían miles o millones de huertas urbanas ayudando al medio ambiente y, por lo tanto, a nosotros mismos. Otro impacto positivo en el ambiente de las huertas urbanas, es que brindan la posibilidad de acceder a alimentos con un uso del transporte mucho menor o incluso nulo si cultivamos nosotros nuestra comida, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del transporte y distribución de alimentos que contribuyen al cambio climático.

Entre tantos beneficios que tienen las huertas en casa, también encontramos el del consumo de alimentos libres de pesticidas y contaminantes. Según la OMS, los plaguicidas como el Glifosato, pueden provocar cáncer o acarrear consecuencias para los sistemas reproductivo, inmunitario o nervioso. 

Es siempre necesario informarse antes de sembrar y cultivar nuestros alimentos. Los distintos tipos de vegetales y frutas no se cultivan en cualquier época del año, ni en cualquier lugar geográfico en el que uno se encuentre. Por ejemplo, la palta o aguacate se cultiva en lugares con clima tropical húmedo y el brócoli en lugares con clima frío. Al tener un huerta en casa aprendemos sobre cuáles son los alimentos que podemos comer en cada estación, haciendo que estos sean más baratos, evitando la aplicación de químicos para que se conserven más tiempo las verduras y frutas y reduciendo el transporte de alimentos que a veces son necesarios traer desde otros países porque en esa época del año no es posible cultivarlos en la zona donde vivimos. 

En el último tiempo la construcción de huertas urbanas y el consumo de frutas y verduras agroecológicas se ha vuelto una “moda”. Las personas han vuelto a producir sus propios alimentos ya sea por cuestiones económicas, ambientales o simplemente lo practican como actividad de ocio. Según el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (CIPAF) del INTA, hay un incremento en la demanda de bolsones con hortalizas agroecológicas con un aumento promedio del 50%. Este es un buen comienzo, y, con el tiempo, esperamos que continúe aumentando. 

Para saber más del tema les preguntamos a Red Kopora, una red conformada por Santi y Belu, especialistas en arquitectura sustentable y huertas urbanas, sobre los beneficios de tener una huerta en casa y algunos consejos sobre cómo cuidar nuestros cultivos.

¿Por qué es importante empezar una huerta?

Empezar una huerta en casa representa uno de los compromisos más grandes en la actualidad. Nos invita a reflexionar, aprender y comprender sobre la importancia de la naturaleza, sus tiempos y relaciones intrínsecas con cada uno de nosotros.

Acercar el campo a las ciudades genera un impacto positivo enorme en nuestro entorno, nos conecta con la tierra y ayuda enormemente a recuperar los ecosistemas naturales que alguna vez habitaron nuestro espacio.

¿Qué recomendarían a alguien que quiere empezar una huerta?

En principio le recomendamos 3 cosas:

  • Iniciar con especies sencillas de mantener como por ejemplo las de hoja (lechuga, acelga, espinaca, rúcula) algunos bulbos (cebollita de verdeo, rabanito, remolacha, ajo, cebolla) y aromáticas (menta, hierbabuena, romero, albahaca, orégano, tomillo) luego podrán avanzar con otras más complicadas.
  • Amigarse con los errores, porque la huerta es todo un mundo, en el que la mejor manera de aprender y solucionar la mayoría de problemas es: observar, investigar y controlar.
  • Entender que la huerta orgánica es un ecosistema natural en nuestro propio patio, por lo que vamos a asociar especies que se cuidan entre sí y atraen o repelen ciertos insectos que pueden afectar a la huerta.

¿Cómo protegen su huerta de las temperaturas extremas?

Cuando las plantas se ven afectadas por temperaturas extremas, automáticamente buscan terminar con su ciclo de vida, por lo que nunca llegarán a ser saludables.

  • Para el calor extremo, debemos recurrir a proteger las plantas del intenso sol, mediante sombráculos o pérgolas naturales hechas con plantas trepadoras que generen sombra y eviten secar demasiado el sustrato.
  • Para el frío extremo, podemos construir invernaderos o túneles de viento que eviten que las plantas sufran por el frío o las heladas.

¿Es posible vivir exclusivamente de una huerta urbana?

Sí, definitivamente es posible, sin embargo, para hacerlo sería necesario contar con el espacio suficiente para desarrollar los cultivos y el tiempo para dedicarle a los cuidados y el mantenimiento, nos gustaría compartir un dato oficial tomado del “Manual de vivienda sustentable” del BID: “Un espacio de apenas 1m2 puede proporcionar 20kg de comida al año.”

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